A partir del ...
Soneto de tus vísceras de Baldomero Fernández Moreno.
Harto ya de alabar tu piel dorada,
Tus externas y muchas perfecciones,
Canto al jardín azul de tus pulmones
Y a tu tráquea elegante y anillada.
Canto a tu masa intestinal rosada
Al bazo, al páncreas, a los epiplones,
Al doble filtro gris de tus riñones
Y a tu matriz profunda y renovada.
Canto al tuétano dulce de tus huesos,
A la linfa que embebe tus tejidos,
Al acre olor orgánico que exhalas.
Quiero gastar tus vísceras a besos,
Vivir dentro de ti con mis sentidos...
Yo soy un sapo negro con dos alas.
Y habiendo estudiado el cuerpo humano y sus sistemas, surgieron estos sonetos originales dedicados en secreto a una persona especial para cada uno.
Soneto para morir enamorado de Tomás Witis.
Soneto de tus vísceras de Baldomero Fernández Moreno.
Harto ya de alabar tu piel dorada,
Tus externas y muchas perfecciones,
Canto al jardín azul de tus pulmones
Y a tu tráquea elegante y anillada.
Canto a tu masa intestinal rosada
Al bazo, al páncreas, a los epiplones,
Al doble filtro gris de tus riñones
Y a tu matriz profunda y renovada.
Canto al tuétano dulce de tus huesos,
A la linfa que embebe tus tejidos,
Al acre olor orgánico que exhalas.
Quiero gastar tus vísceras a besos,
Vivir dentro de ti con mis sentidos...
Yo soy un sapo negro con dos alas.
Y habiendo estudiado el cuerpo humano y sus sistemas, surgieron estos sonetos originales dedicados en secreto a una persona especial para cada uno.
Soneto para morir enamorado de Tomás Witis.
Amo a tus sentidos delicados.
Tu olfato de catadora bella.
Tu vista que ve maravillas.
Tu gusto rico, especial total...

Amo a tu cerebro pensativo.
A tus neurotransmisores ágiles.
A tus neuronas como cometas.
A tu materia gris poderosa.
Amo a tu tacto sensible por igual.
A tu capa dermis secreta anormal.
A tu mano limpia y magistral. Ay, no!...
Te quiero besar, no existes.
Qué problema tan fatal, me quiero matar.
¡Y me duermo! Para nunca despertar.
Elaborando un soneto
de Gerónimo Madero
de Gerónimo Madero
Me gustaría mucho volar y estar
en tu larguísima médula espinal.
Viajar por tus nervios de cristal
y a tus miles de neuronas conquistar.
Quisisera contarle a tus dos oídos
a tu yunque, martillo y al estribo
y escuchar lo dulce de tus sonidos
por todo lo que siento, lo prohibido.

Las hormonas me aplastan las nueronas,
y tú me mas mucho con tus dos manos
Ay, comer con vos a la luz de las velas.
El gusto amargo de los liones con sal
lo siento cuando escucho Amaral
y cuando no te puedo encontrar.
Soneto
de Florencia Sznu
de Florencia Sznu
Cuando tus ventanas se abren al cielo
veo t upupila tan pequeña como vos,
tu líquido acuoso blanco como algodón
lleno de alegría y de caluroso ardor.
Canto a tu nervio óptico y a tu iris
a tu retina, tu cristalino, tu córnea
especialmente a tu líquido gelatinoso
de más colores que un bello arcoiris.

La ceja que protege a tu ojo
junto a tus cortas y lindas pestañas
además del párpado inferiro
y también a tu párpado superior.
Tus luceros me alumbran como faroles
a la dulce y fuerte luz de luna.