Células de la sangre
Las siguientes fotos coloreadas muestran diferentes células de la sangre: glóbulos rojos (en rojo), glóbulos blancos (amarillo y verdoso) y plaquetas (gris).
La célula Estructura funcional de materia viva más pequeña e importante del planeta.
Existen variadas clases, las que se agrupan para formar tejidos, los que, a su vez, originan órganos y sistemas.
De acuerdo a su estructura, tamaño y funcionalidad, las células se pueden dividir en dos grandes grupos, eucariotas (están en el cuerpo humano) y procariotas.
Poseen un protoplasma, que es el citoplasma (en él se producen los cambios químicos y las reacciones metabólicas de la célula) e información genética. Las eucariotas tienen, además, un núcleo celular.
La Célula, el origen de la vida La célula es la unidad básica más pequeña e importante de todo organismo vivo, que trabaja de manera autónoma. Se divide en dos grandes grupos: células eucariotas y procariotas.
En nuestro cuerpo existen cerca de cien billones de células de muy pequeñas dimensiones y variadas clases, que se agrupan para formar tejidos, los que, a su vez, originan órganos y sistemas.
Para realizar su trabajo, la célula tiene en su interior componentes esenciales; son sustancias químicas y enzimas que reaccionan para proveerla de energía.
Además, posee material genético, que contiene la información necesaria para producir componentes celulares y para la duplicación celular.
De acuerdo a su estructura, tamaño y funcionalidad, las células se pueden dividir en dos grandes grupos:
- Procariotas: no tienen núcleo. Su composición es más simple que la de las eucariotas, ya que poseen solo ribosomas, elementos químicos y enzimas en el citoplasma, todos necesarios para su crecimiento y división celular. Se dice que estas células son la primera clase que hubo en el planeta.
- Eucariotas (animales y vegetales): tienen núcleo, son más grandes que las procariotas y se encuentran en el cuerpo humano. Poseen una disposición interna más evolucionada y compleja; el material genético está dentro del núcleo, rodeado del nucleoplasma y protegido por su propia membrana. Pueden realizar funciones específicas, como coordinar la química celular, es decir, las reacciones internas y el metabolismo a través del accionar de sus organelos celulares.
Células bien organizadas
Aunque sean muy pequeñas, las células tienen una estructura básica y bien organizada. Todas poseen protoplasma, que es el citoplasma más el núcleo celular. El citoplasma, que comprende todo el volumen de la célula -salvo el núcleo-, es el medio donde se producen los cambios químicos y las reacciones metabólicas de la célula. Está compuesto por una solución acuosa denominada citosol, el cual engloba una gran cantidad de estructuras especializadas y organelos celulares.
El organelo más importante es el núcleo, que está formado por una doble membrana. En su interior está el nucléolo (interviene en la formación de las subunidades ribosómicas) y el material genético.
Además, el núcleo, para comunicarse con el citoplasma, cuenta con aperturas existentes en la pared de su membrana, conocidas como poros nucleares.